El ICOMEM solicita la intensificación de medidas que limiten el tráfico de vehículos para reducir los efectos negativos de la contaminación ambiental en la salud

17 jul 2019
El ICOMEM solicita la intensificación de medidas que limiten el tráfico de vehículos para reducir los efectos negativos de la contaminación ambiental en la salud

Cree necesario la intensificación sin demora de dichas medidas, especialmente en el centro y en los días de mayor contaminación, la promoción de áreas urbanas con bajas emisiones y la adopción de estrategias globales que fomenten los desplazamientos a pie, el uso del transporte público y de vehículos no contaminantes

El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) es una corporación de derecho público que, entre otras funciones, incluye la de velar por la salud de los habitantes de la Comunidad de Madrid. En las últimas semanas se han difundido muchas informaciones sobre las consecuencias para la salud de la población de la contaminación ambiental en nuestras ciudades. Dentro del colectivo médico se nos ha consultado también sobre nuestra opinión técnica y posicionamiento en este sentido. Por ello, el Consejo Científico y la Junta Directiva del ICOMEM, tras analizar las evidencias científicas disponibles y la bibliografía más relevante (cuyas referencias estarán accesibles en nuestro sitio web), quiere manifestar lo siguiente:
 
  • La contaminación ambiental, en la que se involucran sustancias como las PM10, dióxido de nitrógeno y el ozono, genera importantes consecuencias negativas para la salud de la población. Entre otras, a nivel respiratorio, causa disminución de la capacidad pulmonar, bronquiolitis en niños y mayor morbimortalidad en pacientes con asma y EPOC. También está implicada en patologías cardiovasculares, ictus, desarrollo de cáncer, enfermedad de Parkinson, demencias y en el bajo peso de los recién nacidos.
 
  • Los grandes núcleos urbanos, con millones de habitantes, constituyen las poblaciones más vulnerables a todas estas patologías. Los efectos sobre la salud de los contaminantes ambientales dependen no solo de la dosis, duración y tipo de exposición, sino también de las características individuales y de los hábitos de las personas expuestas. Los ancianos, niños, mujeres embarazadas y enfermos con patologías cardiopulmonares están sometidos a mayores riesgos.
 
  • Los estudios publicados reflejan que la disminución de la contaminación mejora la salud respiratoria y cardiovascular de la población.
 
  • Distintas instituciones nacionales (Escuela Nacional de Sanidad) e internacionales (OMS, Agencia Europea de Medio Ambiente) cuantifican entre 10.000 y 30.000 las muertes anuales ocasionadas en nuestro país por la contaminación ambiental. En la ciudad de Madrid, podríamos hablar de alrededor de 5.000 muertes anuales por esa causa.
 
  • La Estrategia de Calidad del Aire y Cambio Climático de la Comunidad de Madrid para el período 2013-2020 incluye en el epígrafe que habla sobre las alternativas al tráfico privado motorizado la adopción de medidas como la ampliación de la red de aparcamientos disuasorios, de las zonas de bajas emisiones y áreas de prioridad residencial, y actuaciones para favorecer el uso de la bicicleta, la moto y el desplazamiento a pie. 
 
  • Por todo lo anteriormente expuesto, y teniendo en cuenta las importantes repercusiones para la salud de nuestros ciudadanos que acarrea la contaminación de nuestras ciudades, solicitamos de nuestros responsables políticos de la ciudad de Madrid y de todos los municipios de nuestra Comunidad la implantación y la intensificación sin demora de medidas tendentes a limitar el tráfico de vehículos (especialmente en el centro y en los días de mayor contaminación), la promoción de áreas urbanas con bajas emisiones y la adopción de estrategias globales que fomenten los desplazamientos a pie, el uso del transporte público y de vehículos no contaminantes.
 
  • Las potenciales y graves consecuencias para la salud de la contaminación ambiental requieren una concienciación efectiva de toda la población sobre este problema  y un compromiso ineludible de los poderes públicos para su control.