Dr.Vicente Soriano: "La revista del ICOMEM, que dejó de publicarse en 2016, vuelve para ser portavoz de los médicos madrileños"

29 dic 2020
Dr. Vicente Soriano

Entusiasta investigador y docente, el Dr. Soriano, especialista en Medicina Interna se ha dedicado toda su carrera profesional a las enfermedades infecciosas. Su sólida y larga experiencia en este campo; ha estudiado en Bethesda, Estados Unidos, en uno de los centros pioneros en la investigación sobre VIH y virus de las hepatitis, y ha trabajado más de dos décadas en el Hospital Carlos III de Madrid, le han situado como una de las voces autorizadas en este pandemia. Ahora, y gracias a otra de sus grandes pasiones, la comunicación; es editor Jefe de AIDS Reviews (www.aidsreviews.com) y autor del blog (www.drvicentesoriano.com), tendremos la oportunidad de conocerle en una nueva faceta: la de director de la revista del ICOMEM. Una publicación, que dejó de difundirse en 2016, y que ahora volverá a emitirse mensualmente. En la entrevista que nos ha concedido este reconocido doctor nos adelanta como será este nuevo proyecto editorial, además de hablarnos sobre la evolución que espera de la COVID-19.

 
 
    • Háblame de la revista del ICOMEM, el nuevo proyecto que te va a unir al Colegio Oficial de Médicos de Madrid. ¿Cuál es el espíritu de esta nueva publicación?
 
La revista del ICOMEM tiene más de 50 años de historia. Se hacía llegar a todos los colegiados de forma mensual. En el año 2016 dejó de publicarse. El nuevo equipo directivo del ICOMEM, con su presidente a la cabeza, han considerado que la publicación debe retomarse. Son varias las razones que han motivado esta decisión. 
 
En primer lugar, la revista debe ayudar a cohesionar y ser un instrumento de unión de los más de 40.000 médicos colegiados, donde se compartan las novedades más destacables de la actividad de los profesionales madrileños. En segundo lugar, la revista debe ser el portavoz de los médicos madrileños, asumiendo el liderazgo que nos corresponde en temáticas sanitarias y contribuyendo al progreso de nuestra sociedad.
 
En tercer lugar, debe ser un foro donde puedan expresar sus inquietudes y opiniones todos los médicos madrileños. Por último, la revista dedicará una atención especial a temas deontológicos, jurídicos y de ética profesional que, en última instancia, son la razón de ser de los colegios profesionales.
 
    • Pese a tu origen catalán, llevas unido a la sanidad madrileña media vida
 
Mi familia es catalana y cursé en Barcelona los estudios de Medicina y la especialidad. Por entonces apareció el SIDA y supuso un revulsivo para mi formación. Disfruté de una estancia posdoctoral en Bethesda, Estados Unidos, en uno de los centros pioneros en la investigación sobre VIH y virus de las hepatitis. Dos años después, gané una oposición del Instituto de Salud Carlos III y volví a España. Soy un enamorado de Madrid, la ciudad donde conocí a mi mujer, microbióloga y vivo con mis cuatro hijos. En vacaciones vamos a ver a mi familia catalana y disfrutamos del mar. En invierno, nos visitan algunos de ellos que, como a mí, les gusta mucho Madrid.
 
    • En tu blog (www.drvicentesoriano.com), en una de las entradas haces referencia al coronavirus SARS-CoV-2 y al retrovirus VIH. Dos pandemias que han marcado a la humanidad. Eres un reconocido experto en Sida en España y a nivel internacional. En la actualidad eres el Editor Jefe de AIDS Reviews (www.aidsreviews.com), una conocida revista médica. ¿Que diferencias hay entre ambas epidemias?
 
El SIDA irrumpió en los 80 como la enfermedad de las ‘h’ (heroinómanos, homosexuales, hemofílicos, etc), reflejando la transmisión preferente del VIH por relaciones sexuales y por vía sanguínea, de modo que afectaba a grupos de alto riesgo, generalmente adultos jóvenes. Por el contrario, el coronavirus del COVID-19 se transmite por vía respiratoria y puede afectar a todo el mundo, aunque las formas graves y muertes se producen sobre todo en ancianos.
 
El retrovirus VIH integra su material genético en las células humanas que infecta, causando una infección crónica. El tratamiento antirretroviral no elimina el virus, aunque bloquea su replicación. De este modo, la esperanza de vida se ha alargado mucho, aunque la medicación es de por vida. Por el contrario, el SARS-CoV-2 produce una infección autolimitada, esto es, que generalmente no dura más de 1-2 semanas. Aunque una tercera parte de casos son asintomáticos, el resto presentan manifestaciones respiratorias. Ocasionalmente, sobre todo en ancianos, se desarrolla una ‘tormenta de citoquinas’, con complicaciones inflamatorias sistémicas y trastornos tromboembólicos. En mi opinión, a diferencia del sida, las vacunas más que los antivirales serán la gran arma contra el nuevo coronavirus. 
 
    • ¿Piensas que en enero viviremos una tercera ola de Covid-19, como muchos expertos pronostican?
 
Es muy probable que los desplazamientos y los encuentros familiares navideños, aunque no hayan sido tan multitudinarios como en otras ocasiones, se sigan de un repunte del número de casos. Afortunadamente, el sistema sanitario está ahora mucho mejor preparado que en marzo. 
 
Además, en contra de la opinión de algunos, la mayoría de personas en nuestra sociedad son responsables y viven las medidas de distanciamiento social recomendadas. Además, ahora es mucho más fácil el acceso a pruebas diagnósticas -sobre todo los tests rápidos de antígeno-, lo que ha mejorado el diagnóstico precoz y el poder hacer aislamientos inmediatos. 
 
    • El Covid persistente (‘Long Covid’) ya tiene un código en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS. Desde la UNIR, donde es profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud, está implicado en varios proyectos de investigación sobre este nuevo síndrome.
 
En UNIR se están desarrollando varios proyectos de investigación sobre el nuevo coronavirus del COVID-19. El principal es un estudio financiado por la Comisión Europea sobre predictores genéticos de gravedad clínica. Hay otro estudio epidemiológico utilizando marcadores serológicos rápidos, que incluyen el examen periódico de anticuerpos en sangre capilar y antígenos en saliva. Por último, hay un estudio que examina la frecuencia y características de las manifestaciones tardías de COVID-19. Aunque hay un gran interés en identificar biomarcadores de ‘long Covid’, por el momento no se han descrito parámetros objetivos que ayuden a diferenciarlo del síndrome de fatiga crónica.
 
    • La OMS alertaba que la vacuna no acabará con los 'supercontagiadores' de Covid-19. A tu juicio, ¿cuál sería la mejor estrategia para controlar la transmisión del SARS-CoV-2?
 
La información disponible sobre las vacunas de primera generación que han empezado a distribuirse demuestra que reducen significativamente el riesgo de desarrollar formas clínicas graves. Sin embargo, está por ver su efecto sobre el riesgo de contagio, esto es, sobre su capacidad para bloquear nuevas infecciones. Dado que la transmisión del SARS-CoV-2 característicamente puede ocurrir en el periodo de incubación, antes de que aparezcan los síntomas, la vacuna en los ‘super-contagiadores’ podría prevenirles de enfermar gravemente pero quizás no de evitar que contagien a otros. Por tanto, el distanciamiento social continuará siendo importante durante unos cuantos meses más.
 
    • Por fin, ya disponemos de vacuna. ¿Considera que su aplicación será un punto y a parte en el control de la pandemia?
 
La comercialización de las vacunas frente al Covid-19 antes de fin de año es una gran noticia. No hay precedentes en medicina en la consecución de una vacuna en tan poco tiempo. Por su novedad, la experiencia clínica es muy limitada. Están pendientes de responder cuestiones importantes, como el grado de eficacia en distintos grupos de población, la duración de la protección, la actividad frente a variantes distintas del coronavirus que puedan emerger, la aparición de efectos secundarios a medio-largo plazo, etc. 
 
En cualquier caso y antes que se haya vacunado una gran proporción de la población y la inmunidad comunitaria (o ‘de rebaño’) hay hecho caer drásticamente la incidencia de casos, no podremos retirar la recomendación de llevar mascarillas, el distanciamiento social y realizar en lo posible actividades en espacios abiertos. En mi opinión, muchas costumbres que hemos adoptado durante la pandemia han venido para quedarse. En particular, me parece que el ocio y los viajes como los entendíamos antes no volverán a ser iguales.