Carta abierta al Ministro de Sanidad de España y al Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid

11 may 2020
Dr. Francisco Javier García Pérez

El vocal de Atención Especializada y Hospitales del Colegio de Médicos de Madrid, el Dr. Fco. Javier García Pérez, destaca la autogestión de los facultativos y solicita una serie de peticiones a las autoridades sanitarias.

 
“Toda mi educación se fundamenta en las humanidades, y cuando combinas
eso con una aptitud para la ciencia, acabas haciéndote médico”
Anthony Fauci
 
Excelentísimos señores:
 
En los primeros días de marzo, empezaban a ingresar en nuestros hospitales algunos pacientes infectados por una variedad nueva de coronavirus de origen asiático que presentaban frecuentemente neumonía bilateral e insuficiencia respiratoria. Los profesionales que empezamos a atenderlos no podíamos sospechar que los enfermos con esa patología iban a incrementarse exponencialmente en pocas semanas hasta convertirse en una pandemia que iba a cambiar nuestras vidas y a configurar la amenaza a nuestra salud y a la estabilidad económica y social más agresiva de las últimas décadas.
 
Súbitamente, nuestro status de ciudadano de un país desarrollado, con un trabajo apasionante y un sólido respaldo social se tambaleaba, y la posibilidad de enfermar y de presentar complicaciones cardiorespiratorias graves que pusieran en peligro nuestra vida se convertía en algo cercano.
 
Pero nuestra profesión como médicos nos dotaba de una responsabilidad adicional: la de responder con eficacia y prontitud a los retos que nuestros pacientes nos presentaban en cada momento. Desconcierto, vulnerabilidad, intranquilidad y miedo nos han acompañado a nosotros y al resto de la sociedad en mayor o menor medida. Pero también hemos respondido con profesionalidad, vocación, coraje, ilusión y empatía.  
 
Como Vocal de Atención Especializada y Hospitales del ICOMEM me gustaría centrarme en algunos aspectos específicos con los que nos hemos enfrentado. Los médicos hospitalarios de centros públicos y privados hemos tenido que responder a algunos retos especiales: los cientos de pacientes que requerían ingreso diariamente en nuestros centros, la necesidad de ampliar las plazas de UCI y de Unidades de Reanimación, el uso imprescindible de respiradores y terapias respiratorias no invasivas, la gestión inteligente de los recursos humanos … 
 
Bajo el liderazgo de internistas, infectólogos, intensivistas, neumólogos, anestesistas, microbiólogos y médicos de Urgencias, el resto de especialidades médicas, quirúrgicas y de servicios centrales hemos formados equipos de trabajo cohesionados que han multiplicado los medios disponibles. Hemos trabajado, como otros sectores, al límite de nuestras posibilidades; hemos estudiado y revisado artículos y publicaciones con avidez de respuestas para poder salvar el mayor número posible de vidas; hemos combatido el desasosiego y el cansancio reforzándonos mutuamente, con el cariño manifiesto de la mayoría de la sociedad. Y si tuviera que enunciar un logro del que nos sentimos especialmente satisfechos es el de la AUTOGESTIÓN, que nos ha permitido a los facultativos, integrando esfuerzos y conocimiento de la estructura hospitalaria y de los equipos humanos, alcanzar una respuesta rápida y eficaz ante una situación gravísima.
 
Por ello, para seguir mejorando nuestro sistema sanitario en todos los aspectos y para seguir solventando dificultades y preparar futuras crisis sanitarias, me permito solicitarles algunas medidas para que sean estudiadas y puestas en práctica por ustedes, en sus correspondientes áreas competenciales; las peticiones abarcan aspectos globales, pero también especifican mejoras estrictamente hospitalarias en nuestros ámbitos más próximos:
 
  • Potenciación global de los departamentos de Salud Pública, para promocionar estilos de vida saludable y prevenir pandemias
  • Estímulo y respaldo a la investigación en las áreas biomédicas.
  • Inversión adecuada en Sanidad pública, estatal y autonómica, hasta equiparar el porcentaje de PIB con la media de los países y regiones de nuestro entorno.
  • Aporte del material adecuado de protección a nuestros profesionales (EPIs, mascarillas, guantes, etc) en cantidad, calidad y homologación
  • Consideración de la COVID-19 como enfermedad profesional.
  • Utilización de las pruebas diagnósticas más fiables del mercado, incluyendo PCR y serologías, para conocer nuestra situación clínica e inmunológica.
  • Aumento de camas hospitalarias, con especial atención en UCIs, Reanimación y Unidades de Cuidados Respiratorios Intermedios.
  • Integración de los facultativos hospitalarios en los equipos que deciden y gestionan las estructuras de nuestros centros y la distribución de camas
  • Renovación de los contratos de los facultativos que han trabajado en esta epidemia y contratación de los residentes que acaban su formación y que sean necesarios para el buen funcionamiento hospitalario.
  • Adecuación de salarios a nuestro nivel de preparación, formación y responsabilidad.
  • Recuperación de la jornada de 35 horas o aplicación racional de la jornada de 37,5 horas, con reintegro de los más de 200 euros que se nos restan mensualmente de nuestras nóminas.
 
Nuestra lealtad a nuestros pacientes y nuestro compromiso con una gestión adecuada, imaginativa y rigurosa han quedado patentes en esta crisis originada por la COVID-19. Necesitamos ahora la implicación de nuestros gestores para optimizar el rendimiento de nuestros hospitales y responder adecuadamente si volvemos a vivir circunstancias tan dramáticas como las de las últimas semanas.
Reciban un cordial saludo
 
 
    Fco. Javier García Pérez, vocal de
Atención Especializada y Hospitales