COMUNICADO: El ICOMEM defiende el criterio clínico del médico en la indicación de las bajas laborales

09 jul 2026

El Colegio recuerda que la incapacidad temporal no es un trámite automático, sino una decisión médica basada en la situación clínica del paciente, su evolución y su capacidad funcional para trabajar

El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid defiende el papel de los médicos en la indicación, seguimiento y revisión de las bajas laborales, y recuerda que la incapacidad temporal responde a una valoración clínica individualizada.

La baja médica no es una concesión administrativa ni una decisión discrecional. Es un acto sanitario que parte de la evaluación del paciente, del diagnóstico, de la evolución del proceso y de las limitaciones que una enfermedad o lesión puede producir para desempeñar una actividad laboral concreta.

El ICOMEM considera necesario evitar mensajes que puedan trasladar una sospecha generalizada sobre la actuación de los facultativos. Los médicos no indican bajas “porque sí”. Lo hacen conforme a criterios clínicos, técnicos y deontológicos, y dentro de un procedimiento sometido a seguimiento, revisión y control.

También conviene distinguir con claridad entre absentismo laboral e incapacidad temporal. El absentismo es un fenómeno amplio, con causas laborales, organizativas, sociales y personales. La baja médica, en cambio, exige una causa clínica y una valoración profesional. Mezclar ambos conceptos puede generar confusión y deteriorar injustamente la confianza en el médico y en el paciente.

El Colegio recuerda, además, que una baja laboral correctamente indicada protege la salud del paciente y evita riesgos añadidos. Forzar una reincorporación antes de la recuperación clínica puede agravar el proceso, favorecer recaídas, prolongar la duración total de la incapacidad o generar nuevos problemas en el entorno laboral.

El ICOMEM subraya también que el aumento o la prolongación de determinadas bajas no puede analizarse al margen del contexto asistencial. Las demoras diagnósticas, las listas de espera, la dificultad para acceder a pruebas o tratamientos y la sobrecarga de las consultas pueden influir en la duración de algunos procesos. Mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario también es una forma de reducir bajas prolongadas cuando clínicamente sea posible.

El Colegio defiende un sistema de incapacidad temporal riguroso, justo y sostenible, que proteja a quienes realmente no están en condiciones de trabajar, preserve la seguridad jurídica de los profesionales y mantenga la confianza en el criterio médico.

La defensa de la sostenibilidad del sistema no puede hacerse a costa de cuestionar de forma genérica la actuación de los médicos. Debe abordarse desde la evidencia, la mejora de los procedimientos, la coordinación entre administraciones y el respeto a la independencia clínica del facultativo.