Más médicos se suman a formarse como mediadores sanitarios

16 jun 2026

El ICOMEM organiza una formación específica en mediación y otros medios adecuados de solución de conflictos, con 12 colegiados en esta primera fase y nuevas sesiones previstas tras el verano.

El ICOMEM está celebrando el Curso de Aspectos Generales y Prácticos de la Mediación y otros Medios Adecuados de Solución de Conflictos, una formación dirigida a médicos interesados en adquirir herramientas para prevenir, abordar y resolver situaciones de conflicto en el ámbito sanitario. En esta primera fase participan 12 colegiados.

La gestión del conflicto forma parte de la realidad cotidiana del ejercicio médico. Situaciones de tensión con pacientes o familiares, desacuerdos entre profesionales, dificultades en equipos asistenciales, reclamaciones o rupturas de la relación médico-paciente son escenarios frecuentes para los que, en muchas ocasiones, los médicos no han recibido una preparación específica.

Con este objetivo, el ICOMEM organiza el Curso de Aspectos Generales y Prácticos de la Mediación y otros Medios Adecuados de Solución de Conflictos, una formación orientada a ofrecer recursos aplicables tanto a la práctica clínica como a otros ámbitos profesionales vinculados a la resolución de conflictos sanitarios.

En esta primera fase han participado 12 colegiados. La formación se completará después del verano con el resto de horas exigidas por el Real Decreto 980/2013, de 13 de diciembre, requisito necesario para poder solicitar la inscripción como mediador en el Ministerio de Justicia. Además, está prevista una segunda convocatoria de esta primera fase tras el verano, que será anunciada a través de los canales habituales del Colegio.

El curso combina fundamentos normativos, habilidades comunicativas y trabajo práctico. El primer bloque aborda el marco legal de la mediación y de otros medios adecuados de solución de conflictos, con especial atención a los derechos del paciente, la responsabilidad profesional y los mecanismos alternativos de resolución de controversias.

El segundo eje se centra en competencias comunicativas clave para la práctica médica: escucha activa, reformulación, gestión emocional, legitimación de las partes y técnicas de desescalada en situaciones de alta tensión.

El tercer bloque, uno de los más valorados por los participantes, trabaja con casos prácticos y simulaciones. A través de role-playing y análisis de conflictos reales anonimizados, los médicos entrenan su capacidad para intervenir en situaciones como una reclamación de paciente, un desacuerdo dentro de un equipo sanitario o una ruptura de la relación asistencial.

Según explica Carlos Hernández Martínez-Campello, abogado y mediador de la Asesoría Jurídica del ICOMEM y docente del curso, esta formación aborda una laguna frecuente en el ejercicio médico: la falta de herramientas específicas para afrontar conflictos antes de que escalen a reclamaciones formales o procedimientos judiciales.

La utilidad de esta formación trasciende el ámbito asistencial. En la consulta, puede ayudar a gestionar mejor situaciones de tensión con pacientes y familiares. En los equipos sanitarios, especialmente en entornos con alta presión de trabajo, aporta herramientas para mejorar la convivencia profesional y la toma de decisiones compartida. En el ejercicio privado, la mediación puede ofrecer una vía más ágil, discreta y menos costosa que la judicial. Y en el ámbito pericial, permite comprender mejor el conflicto subyacente y actuar con una visión más integradora.

La mediación sanitaria se consolida como una salida profesional complementaria cada vez más demandada, para médicos interesados en formar parte del cuerpo de mediadores y terceros neutrales que soporta el convenio suscrito al efecto con el Colegio de la Abogacía de Madrid, o también para ser mediador en aseguradoras, en servicios de atención al paciente o en organismos o despachos de resolución de conflictos sanitarios.

El valor diferencial de esta formación está en su aplicación específica al contexto sanitario. No se trata de una mediación genérica trasladada después a la sanidad, sino de una formación pensada desde la realidad médica: la relación médico-paciente, la asimetría informativa, la presión asistencial, la carga emocional de los conflictos en salud y la deontología profesional.

En palabras de Carlos Hernández, “no es mediación aplicada a la sanidad, sino mediación pensada desde dentro de ella”. Una competencia que puede ayudar al médico a ejercer con mayor solvencia relacional y a incorporar nuevas herramientas para prevenir, ordenar y resolver conflictos en su entorno profesional.

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