Martínez-Sellés urge a “deshospitalizar” la prevención y reforzar la salud pública ante el reto del envejecimiento

18 feb 2026

El presidente del ICOMEM pide ampliar espacios sin humo, facilitar el acceso a una alimentación saludable y transformar las ciudades para frenar el auge de la enfermedad cardiovascular.

Durante la jornada “Japón, la España de 2040: Retos y soluciones para el Sistema Nacional de Salud del Futuro”, celebrada en el Espacio Bertelsmann de Madrid, organizada por  Daiichi Sankyo España, S.A. ; el cardiólogo Manuel Martínez-Sellés, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) y jefe de Sección de Cardiología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, reclamó un cambio de rumbo del sistema sanitario hacia la prevención y la salud pública para responder al impacto del envejecimiento poblacional.

“Hace falta más ambición” en salud pública

Martínez-Sellés advirtió de que, en una sociedad cada vez más longeva, las enfermedades cardiovasculares tenderán a aumentar, igual que ocurre con otras patologías asociadas a la edad. Recordó que esta tendencia se lleva señalando desde hace más de dos décadas y sostuvo que el reto exige medidas más decididas para actuar antes de que aparezca la enfermedad.

Entre las propuestas, defendió endurecer las políticas de control del tabaquismo, con la ampliación de las zonas libres de humo en espacios exteriores, y reforzar mensajes y entornos que faciliten hábitos saludables en la vida diaria.

Ejercicio físico como herramienta “clave” de prevención

El presidente del ICOMEM insistió en la promoción del ejercicio físico como palanca preventiva en un país con sedentarismo elevado y cifras preocupantes de obesidad. A su juicio, apostar por la actividad física regular no solo mejora la calidad de vida, sino que también puede traducirse en ahorros sanitarios al reducir complicaciones y hospitalizaciones evitables.

Prevenir también tiene un componente social

Martínez-Sellés subrayó además el componente socioeconómico de la prevención al cuestionar quién puede permitirse hoy comer saludable. En ese sentido, consideró imprescindible impulsar políticas públicas que abaraten los alimentos saludables y garanticen su acceso, para que la prevención no dependa del nivel de renta.

Menos hospital, más comunidad: “deshospitalizar” el sistema

En relación con la patología cardiovascular, señaló que los programas de cribado no han mostrado hasta ahora el impacto esperado a nivel poblacional, por lo que situó la prioridad en un enfoque preventivo y menos centrado en el hospital. Su propuesta pasa por “deshospitalizar” parte del sistema: actuar antes, desde la comunidad, con salud pública, hábitos y entornos que reduzcan el riesgo.

Dentro de esa visión, planteó la conveniencia de transformar Madrid y otras grandes ciudades en espacios más cardiosaludables, favoreciendo la actividad física cotidiana, reduciendo la contaminación y empujando cambios sostenidos desde el entorno urbano.

Participantes en el encuentro

La jornada reunió a especialistas y responsables públicos en distintas mesas de debate sobre longevidad, determinantes sociales de la salud y organización del sistema. Entre los participantes figuraron Juan Martín (CENIE), María Miyar (FUNCAS), Mario Fontán (Ministerio de Sanidad), Julio García Comesaña (Parlamento de Galicia), Sara Jaurrieta (Parlament de Catalunya), Iván Sánchez Serrano (Cortes de Castilla-La Mancha), Rita Tristancho (Servicio Canario de Salud), la Dra. Susana de la Cruz (SEOM), la Dra. Mª Teresa Vidán Astiz (SEGG), Daniel Sevilla Sánchez (SEFH) y Manuel Arellano (Plataforma de Organizaciones de Pacientes), entre otros.

Con su intervención, Martínez-Sellés puso el foco en una idea central: ante el reto demográfico, la sostenibilidad del sistema dependerá cada vez más de prevenir —con políticas públicas, ciudades saludables y medidas que hagan posible elegir bien— antes de que la enfermedad obligue a responder desde el hospital.