Las niñas adoptadas presentan un alto riesgo de sufrir pubertad precoz

24 may 2007

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Según los resultados de varios estudios, las niñas adoptadas presentan hasta 20 veces mayor riesgo de presentar pubertad precoz. Así se ha afirmado en el III Symposium Ferring Pubertad Precoz Central celebrado en Madrid y que reunió a los principales expertos en la materia de nuestro país.




“España es el primer país en el mundo en adopción internacional”, asegura el doctor Esteban Mayayo, del Hospital Miguel Servet de Zaragoza. “El 50% proviene de China. Así, entre los años 1996 y 2005 se adoptaron cerca de 30.000 niños. En este colectivo, varios estudios han mostrado que el riesgo de aparición de pubertad precoz es entre 10 y 20 veces mayor que en la población nativa, sobre todo si la adopción se produce cuando los niños/as tienen más de dos años”.

Según este experto, el mecanismo de la pubertad precoz no está totalmente aclarado. “Además, de los factores genéticos comunes para la población general, los factores ambientales pueden desempeñar un importante papel, en especial los relacionados con la nutrición. Es posible que exista un periodo crítico en la re-nutrición con la mejoría y calidad de vida post-adoptiva que facilite la maduración hipotalámica. Los disruptores endocrinos también pueden estar involucrados”.

“En el caso concreto de las niñas adoptadas –añade el doctor Mayayo- se ha identificado un factor, la nutrición, como posible desencadenante de la maduración. Parece que tras la adopción, -explica- sobre todo si ésta se produce cuando las niños/as tienen más de dos años, puede existir un periodo crítico denominado prepuberal en el que el organismo de los niños/as tras recuperar el peso y la talla, genera además una maduración del hipotálamo y otros mediadores implicados en el desarrollo de la pubertad. En este sentido, se ha observado que la incidencia de pubertad precoz en niñas coreanas es muy bajo debido, por un lado, a que son adoptadas antes de los dos años y, por otro, se encuentran en un ambiente pre-adoptivo mejor con buenas condiciones nutricionales y ambientales”.

Como señala el doctor Mayayo, la pubertad precoz no se puede evitar, “pero si España está liderando las adopciones en el ámbito internacional –subraya- es fundamental que seamos conscientes de los problemas que pueden tener estos niños/as y se establezcan protocolos de actuación, ya que mediante un diagnóstico precoz y la adopción de tratamientos adecuados con los análogos de la GnRH podemos lograr que su talla mejore de forma significativa”.

Registro epidemiológico

En esta línea, la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP) va a poner en marcha con la colaboración de la compañía biofarmacéutica Ferring el primer registro epidemiológico que sobre pubertad precoz central se realiza en nuestro país. Como destaca el doctor Jesús Argente, presidente de la SEEP, “este registro se plantea ante la necesidad de disponer de un registro nacional inexistente en la actualidad y con el objetivo de mejorar el conocimiento de la incidencia de esta patología en la población infantil; analizar las causas que la originan; determinar los parámetros auxológicos, bioquímicos y hormonales; precisar con mayor sensibilidad el diagnóstico de esta enfermedad mediante el empleo de resonancia magnética craneal, la ecografía abdómino-pélvica y la densitometría ósea; establecer la eficacia y sensibilidad del tratamiento médico (agonistas de GnRH) e investigar el patrón de crecimiento y el desarrollo sexual al alcanzar la edad adulta”.

Es una de las primeras iniciativas que se produce en este sentido en nuestro entorno. ”Este registro”, precisa el doctor Argente, “es pionero en nuestro país en su contenido global. Existen iniciativas parciales en otros países de nuestro entorno, en especial en Francia, pero no con los amplios objetivos con los que nace este proyecto en España”.

Tratamiento

Respecto a los tratamientos, el doctor Rafael Yturriaga, jefe del servicio de Pediatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, señala que el tratamiento con análogos de la GnRH que se recomienda en la niños/as con pubertad precoz logra la regresión de los caracteres sexuales secundarios y mejora la predicción de la talla en el adulto, “es decir, evita que una niña de 7 años tenga un cuerpo de mujer”. Sobre los tratamientos, se han realizado varios estudios preliminares para valorar la eficacia de tres tipos de dosis (dosis baja cada 28 días -3.75mg-, dosis alta cada 28 días -7.5 mg- y una dosis cada tres meses -11.25 mg-) y, en opinión de doctor Yturriaga, la principal conclusión es que se deben ir adecuando las dosis a los resultados que se vayan obteniendo tanto en el nivel de las gonadotropinas como el tamaño y peso de los pacientes. No obstante, el doctor Yturriaga puntualiza la dificultad de controlar estos factores con el tratamiento trimestral, indicación todavía no aceptada en España para la pubertad precoz.

Pubertad precoz

La pubertad precoz se caracteriza por desarrollo de los caracteres sexuales en las niñas antes de los ocho años lo que se traduce en que no alcancen la talla de adulto, y genera además toda una serie de problemas psicológicos que surgen en una niña en la que existe un desajuste entre desarrollo corporal y maduración.

Los principales síntomas en el sexo femenino es el aumento de las mamas con posterior aparición de vello púbico o axilar y, más adelante, la llegada de la primera menstruación. En el caso de los niños, el primer signo es el aumento del volumen de los testículos antes de los 9 años y posterior incremento del tamaño del pene con presencia de vello púbico y facial.