Entrevista | Luis Aguilar “Sin un Estatuto Médico propio, la profesión no puede sostener la sanidad pública”

28 ene 2026
Entrevista | Luis Aguilar “Sin un Estatuto Médico propio, la profesión no puede sostener la sanidad pública”

MUD publicó recientemente una encuesta con datos muy contundentes: el 97 % de los médicos apoya un Estatuto Médico propio y casi 7 de cada 10 participaron o estaban dispuestos a participar en la huelga. ¿Qué lectura hace de estos datos tras la firma del Estatuto Marco?

Nuestra vocación desde el inicio ha sido ser un puente entre la profesión médica y la Administración, reflejando el sentir real de los médicos a través de encuestas y participación activa.Estos datos no hacen más que confirmar lo que llevamos tiempo trasladando a la Administración y a los grupos políticos. De hecho, ya se lo expusimos a la ministra en una reunión hace meses. No nos sorprende, porque desde el primer borrador del Estatuto Marco se cerraron en banda a la posibilidad de un Estatuto Médico propio, y esa actitud no ha cambiado.

Tras la firma del Estatuto Marco, ¿en qué escenario nos encontramos ahora?

Un escenario en el que no queda otra que seguir presionando. Desde MUD participamos en distintas plataformas de asociaciones y sindicatos médicos y vamos a continuar apoyando movilizaciones, concentraciones y huelgas para que el Ministerio tenga en cuenta la reivindicación principal: un Estatuto Médico propio.

Además, seguiremos escuchando a los médicos para calibrar el momento y la intensidad de las acciones, como ya hicimos con la encuesta en la que muchas comunidades apostaban por una huelga indefinida.

¿Qué vías concretas contempláis si el Gobierno no rectifica?

Tenemos un documento alternativo de Estatuto Médico propio que llevamos tiempo trabajando. Si el Gobierno no está dispuesto a impulsar un Real Decreto-Ley, no descartamos una Iniciativa Legislativa Popular, que exigiría recoger 500.000 firmas para llevar la propuesta al Congreso.La profesión tiene legitimidad social y respaldo suficiente para hacerlo.

 En su momento impulsasteis el llamado “Pacto por el Estatuto Médico”. ¿En qué consistía exactamente?

Era un proyecto muy ambicioso. No se limitaba solo a organizaciones médicas, sino que incluía colegios profesionales, asociaciones, sindicatos médicos, organizaciones de pacientes, sociedad civil y fuerzas políticas.La idea era generar una gran sinergia social y política para lograr una regulación específica de la profesión médica. Ese espíritu sigue vivo y hoy se refleja en las movilizaciones y en las alianzas que se están articulando.

 Se ha hablado de “parches” y de “maquillaje” del Estatuto Marco. ¿Qué problemas introduce el nuevo texto?

No soluciona los problemas estructurales. Se maquillan aspectos como la jornada o las guardias, pero no se aborda lo esencial, que es la representatividad del colectivo médico.Necesitamos una mesa propia de negociación con la Administración. En las mesas generales siempre estamos en minoría frente a otros colectivos y no podemos sacar adelante los cambios que necesitamos. La profesión médica, por su responsabilidad y su peso en el sistema, debe negociar directamente.

 ¿Por qué es tan importante diferenciar al médico del concepto genérico de “sanitario”?

Porque ese paraguas de “sanitarios” diluye la realidad del ejercicio médico. No es una cuestión de querer diferenciarnos, es que la formación, las competencias y la responsabilidad del médico son distintas.Homogeneizarnos con otras profesiones, manteniendo además para nosotros peores condiciones en jornada y descansos, es profundamente injusto y perjudicial para el sistema.

Desde fuera, a veces cuesta entender por qué se insiste tanto en un Estatuto propio. ¿Cómo se lo explicaría a la ciudadanía?

Hace falta mucha pedagogía. La sociedad ya percibe que el médico está en una situación precaria porque lo ve cada día en hospitales y centros de salud.Pero hay que explicar que el médico no es “un sanitario más”: es quien asume la responsabilidad última del acto médico. Si no se protege adecuadamente al médico, los pacientes acabarán pagando las consecuencias en forma de peor atención y fuga de profesionales.

¿Estamos ante una oportunidad histórica para cambiar las cosas?

Totalmente. Durante muchos años, los médicos hemos aguantado condiciones muy duras por vocación y compromiso con los pacientes. Pero esa situación es insostenible.Las nuevas generaciones ya no entienden por qué, mientras otros profesionales trabajan 37 horas y media, los médicos llegan a 60 horas semanales y no pueden conciliar. Esa combinación de profesionales agotados y jóvenes que no aceptan estas condiciones ha generado un movimiento muy potente.

 Si tuviera que resumir el mensaje clave que debería quedar claro tras este encuentro, ¿cuál sería?

Que este es el momento en el que la profesión médica da un golpe sobre la mesa para reclamar las condiciones que necesita para atender bien a los pacientes.Y que esa mejora solo puede venir de una regulación propia: un Estatuto Médico. Los médicos no pueden aplazar más esta reivindicación.

 Para terminar, ¿cómo valora la iniciativa del Comité de Profesionalismo y del Colegio de Médicos de Madrid?

Muy positivamente. Que el Colegio se implique y nos dé este altavoz es fundamental. Ayuda a visibilizar el problema ante la sociedad y a que los médicos estén informados y actualizados.Conozco de primera mano el trabajo del Comité de Profesionalismo y me alegra que el Colegio siga apoyando esta iniciativa y promoviendo espacios de reflexión como este.