Entrevista | Luciana Nechifor “No pedimos privilegios: pedimos las mismas condiciones que el resto de profesionales”

28 ene 2026
Entrevista | Luciana Nechifor “No pedimos privilegios: pedimos las mismas condiciones que el resto de profesionales”

Desde la perspectiva de los médicos jóvenes y residentes, ¿qué es lo que más os preocupa del nuevo Estatuto Marco aprobado?

Nos preocupa que no haya ningún cambio real a mejor. Los problemas que ya planteaba el Estatuto anterior, que llevaba muchos años sin actualizarse, no se han escuchado ni se les ha dado la importancia que merecen. Para nosotros tienen la misma relevancia que para los médicos adjuntos o especialistas, aunque con matices propios de la etapa de residencia.

Cuando hablas de aspectos que no se han actualizado, ¿a cuáles te refieres en concreto?

El tema de las guardias es central y nos afecta especialmente. La vida del residente es muy difícil en términos de conciliación laboral y personal, que prácticamente no existe, sobre todo en hospitales grandes con mucha carga asistencial.

Hacer cinco o seis guardias al mes implica tener medio mes completamente bloqueado. No puedes mantener rutinas, ni compromisos fijos, ni hobbies. Todo tu entorno tiene que adaptarse a ti. Cuando hay un médico en una familia, suele ser el resto quien se adapta.

Además de la conciliación, ¿qué otros factores hacen especialmente dura la etapa de residencia?

La residencia se caracteriza por tener que asumir competencias que aún estás adquiriendo. Tienes que responder antes de sentirte plenamente preparado, y eso genera muchísimo estrés, ansiedad y burnout.
Es una presión constante que se suma a las jornadas prolongadas y a la falta de descanso.

 Se habla mucho de la “singularidad” del ejercicio médico. Desde tu experiencia, ¿a qué responsabilidades concretas os referís?

A responsabilidades muy claras: el diagnóstico, la toma de decisiones clínicas, la prescripción de tratamientos y la responsabilidad legal que recae sobre el médico.
Además, la continuidad asistencial depende en gran medida del médico. Aunque otros profesionales también participan en el proceso, la responsabilidad última suele recaer sobre nosotros.

¿Crees que el texto aprobado reconoce adecuadamente los riesgos asociados al ejercicio médico, como las agresiones?

No, creo que no se les da la importancia suficiente. Las agresiones están aumentando y es algo que vemos cada vez más cerca.
En mi caso personal, he vivido situaciones de tensión o miedo, y he presenciado episodios más graves en compañeros. Es un tema complejo, pero debería estar mejor protegido y reconocido.

¿Cómo influye este escenario en algo tan importante como el relevo generacional y la fuga de talento?

Influye muchísimo. Si pienso en nuestro “yo” de 16 años, en Bachillerato, esforzándose al máximo para poder estudiar Medicina, viendo ahora lo que supone llegar hasta aquí, te lo replanteas.Cada vez antes aparecen la ansiedad, el estrés y el burnout. Eso hace que más gente se plantee irse fuera o abandonar directamente la profesión.

En la residencia se nota especialmente: hay compañeros que dejan la plaza, se presentan de nuevo a otra especialidad o incluso abandonan la Medicina. En mi hospital, de una promoción de unas 30 personas, al menos 10 lo han dejado. No es una cifra menor.

Estamos ante un escenario de movilizaciones previstas para febrero. ¿Crees que el colectivo residente va a mantenerlas?

No estoy del todo segura. El seguimiento de las huelgas entre residentes suele ser bajo y depende mucho de la comunidad, la especialidad y el hospital. Influyen factores como los servicios mínimos, las guardias y, sobre todo, el salario. Con sueldos muy ajustados, perder un día de trabajo supone un impacto importante. Entiendo perfectamente a quienes no pueden secundarlas, aunque ojalá sirvan para conseguir mejoras reales.

 ¿Cómo valoras que el Colegio de Médicos de Madrid haya impulsado esta jornada informativa?

Muy positivamente. Informar y orientar es una de las funciones del Colegio y esta iniciativa está bien planteada.
Hay un bombardeo constante de información y cambios, y es difícil estar al día. Que exista un espacio para ordenar, explicar y contextualizar lo que está ocurriendo es muy necesario. Me ha hecho especial ilusión ver que compañeros que no estaban tan implicados quieran acudir para informarse mejor.

 Para terminar, ¿qué mensaje lanzarías a los médicos jóvenes que observan este debate con escepticismo o desde la distancia?

Les animaría a pensar a largo plazo. A veces los residentes nos centramos solo en el presente, pero quedan muchos años por delante.
Las guardias obligatorias hasta los 55 años, los fines de semana fuera, la conciliación cuando tengas hijos… todo eso pesa más con el tiempo.

No se trata de adoptar una postura concreta, sino de tomar posición, reflexionar y participar de alguna manera. Lo que se decida ahora va a marcar nuestra vida profesional durante muchos años.