Entrevista | Sheila Justo “El Estatuto Marco está firmado, pero eso no impide abrir un foro específico para la profesión médica”

28 ene 2026
Entrevista | Sheila Justo “El Estatuto Marco está firmado, pero eso no impide abrir un foro específico para la profesión médica”

 Tras la celebración de la sesión informtiva en el ICOMEM, ¿cuál cree que es la conclusión principal que debería trasladarse a la opinión pública?

La idea central es que este no era un encuentro para volver a describir unas condiciones laborales difíciles que ya son conocidas y ampliamente reflejadas en los medios. El objetivo es otro: analizar si el nuevo Estatuto Marco responde realmente a las necesidades específicas del ejercicio médico. Y la conclusión es clara: no lo hace. Introduce mejoras puntuales, necesarias, pero deja fuera lo esencial.

¿Cree que aún hay margen para que el Ministerio rectifique o abra un nuevo espacio de diálogo?
Siempre debería haberlo. El Estatuto Marco está firmado, pero eso no impide abrir un foro específico para la profesión médica, como ocurre en otros países. El diálogo no debilita al sistema; lo fortalece

¿En qué sentido considera que España se aleja del modelo europeo?

En la mayoría de países de la Unión Europea los médicos cuentan con marcos normativos específicos, negociados por los propios médicos. Da igual cómo se llamen esos documentos: estatutos, convenios o acuerdos marco. Todos parten de un principio común: el médico es el último responsable del proceso asistencial y, por tanto, necesita una regulación diferenciada.

En España se ha optado por homogeneizar al médico con el resto de categorías sanitarias, algo que puede funcionar como marco general, pero que deja de ser razonable cuando perjudica directamente las condiciones laborales, profesionales y de responsabilidad del médico.

Se habla mucho de la necesidad de un “estatuto propio”. ¿Por qué no basta con el Estatuto Marco actual?

Porque el Estatuto Marco es eso: un marco general para múltiples colectivos sanitarios. El problema no es el nombre del documento, sino su contenido.Un marco específico —se llame estatuto o convenio— debe recoger las peculiaridades del ejercicio médico: la responsabilidad clínica última, la carga legal, la toma de decisiones complejas en entornos de incertidumbre y el impacto real de la jornada y las guardias. Eso hoy no está reflejado de forma adecuada.

¿Qué aspectos concretos echa en falta la profesión médica en el texto aprobado?

Fundamentalmente, los que afectan al día a día real del ejercicio médico. Por ejemplo:

  • La jornada y las guardias, que siguen denominándose “jornada complementaria”, pese a su impacto demostrado en la salud del profesional.
  • El reconocimiento del médico como profesión de riesgo, avalado por múltiples estudios que muestran mayor incidencia de patología mental, cardiovascular, tumores y riesgo de suicidio.
  • La exposición creciente a agresiones, siendo el médico el profesional sanitario más agredido, especialmente mujeres de mediana edad en Atención Primaria.
  • La responsabilidad legal, civil y penal, que no va acompañada de una protección normativa equivalente.
  • La jubilación y el final de la vida profesional, que no se adaptan a la exigencia física y emocional de la profesión.
  • Algunos colectivos sanitarios han valorado positivamente el nuevo Estatuto. ¿Cómo interpreta esto?
  • Es comprensible. El texto introduce avances claros para otros profesionales, y eso se ha reconocido de forma expresa durante el encuentro. Nos alegramos de que enfermería haya visto reforzado su papel y sus competencias.
Pero esos avances no pueden hacerse a costa de diluir el rol del médico ni de generar conflictos de competencias que afecten a la seguridad del paciente. Reconocer a unos no debería implicar invisibilizar a otros.¿Se puede decir que la profesión médica ha retrocedido con este Estatuto?
 
Más que un retroceso, hablaría de una oportunidad perdida. Muchas de las mejoras incluidas responden a sentencias judiciales, normativa europea o a la necesidad de actualizar un texto que llevaba más de 20 años sin tocarse. Son ajustes necesarios, pero no abordan lo que realmente preocupa hoy a los médicos.
 
¿Qué es, entonces, lo que más preocupa a la profesión médica en este momento?
 
La jornada, el reconocimiento profesional, el prestigio de la profesión, las agresiones y los riesgos asociados al ejercicio médico. También la asunción de responsabilidades legales de enorme calado sin una protección adecuada.Todo eso no es solo un problema laboral: afecta directamente a la calidad asistencial y a la seguridad de los pacientes. Muchos medios preguntan si, tras este encuentro, las movilizaciones seguirán adelante. Este encuentro no se ha planteado como un acto de movilización, sino como un espacio de información y reflexión rigurosa. Dicho esto, es evidente que mientras no exista un marco que recoja adecuadamente las reivindicaciones de la profesión médica, el malestar persistirá. La movilización es una consecuencia, no el origen del problema.
 
Para terminar, ¿con qué mensaje se quedaría?
 
Con uno muy sencillo: proteger al médico es proteger al paciente.Y para hacerlo, la profesión necesita un marco que reconozca su singularidad, su responsabilidad y sus riesgos. Informados y unidos, aún hay margen para avanzar.