Es desproporcionado mantener el uso obligatorio de la mascarilla dado el bajo riesgo actual de covid-19

26 jun 2023

•Esta es una de las conclusiones del nuevo documento de posicionamiento del Comité Científico del ICOMEM sobre covid-19 y patógenos emergentes
•Los expertos recomiendan usar la mascarilla de manera estacional, por ejemplo, de diciembre a febrero, cuando la incidencia de infecciones respiratorias es alta
•La mascarilla es recomendable ante pacientes y trabajadores sanitarios con síntomas compatibles con infecciones respiratorias o en situaciones de especial vulnerabilidad

Uso de la mascarilla- covid-19
Uso de la mascarilla- covid-19

El Comité Científico del ICOMEM sobre covid-19 y patógenos emergentes ha declarado en su último documento de posicionamiento que “dado el bajo riesgo actual de covid-19 y que no hay elevada transmisión de otras enfermedades respiratorias, parece desproporcionado mantener el uso obligatorio de las mascarillas”. 

 

“No obstante, esto podría cambiar en función de los resultados de la vigilancia epidemiológica y habría que reconsiderar volver a la obligatoriedad en periodos con alta incidencia de infecciones respiratorias”, según recoge el documento. 

 

La publicación aborda las ventajas e inconvenientes de mantener la obligatoriedad del uso de las mascarillas en centros sanitarios y sociosanitarios en la situación epidemiológica actual de España y tras la declaración de la Organización Mundial de la Salud el 5 de mayo de 2023 del fin de la covid-19 como emergencia de salud pública.

 

Los expertos recuerdan la importancia de respetar la decisión individual de usar la mascarilla y enfatizan que es necesario mantenerla ante la aparición de síntomas sugestivos de infección respiratoria, en situaciones de especial vulnerabilidad (como inmunodepresión) o al atender pacientes con dichas infecciones.

 

Asimismo, los miembros del Comité subrayan que se debe valorar el uso obligatorio -al menos en los espacios donde se produzcan contactos con pacientes- de manera estacional, por ejemplo, de diciembre a febrero, cuando la incidencia de infecciones respiratorias es alta, con cifras epidémicas en el caso de la gripe.