El Comité Científico sobre la COVID 19 ha elaborado un documento de posicionamiento sobre las nuevas variantes de SARS-COVD-2S y su incidencia en España

24 may 2021
El Comité Científico sobre la COVID 19 ha elaborado un documento de posicionamiento sobre las nuevas variantes de SARS-COVD-2S y su incidencia en España

El documento de posicionamiento da respuesta a las principales preguntas sobre las nuevas variantes de SARS-COV-2S, así como en el posible escape a la inmunidad generada por las actuales vacunas. Entre las principales conclusiones a la que llega el documento es que en España, en este momento, las variantes de preocupación son la B.1.1.7 (británica), P.1 (brasileña) y B.1.351 (sudafricana). La variante británica ha aumentado progresivamente desde su detección inicial en diciembre de 2020, llegando a tener cifras que en algunas CC.AA. llega a representar más del 95% de los casos. No se descarta que en el futuro sea necesaria la revacunación frente a las nuevas variantes, y que dicha emergencia solo podrá evitarse hoy con el aumento de la población vacunada en todos los países y la no relajación de las medidas epidemiológicas de contención.

Ante la emergencia y dispersión de las nuevas variantes de SARS-CoV-2 el Comité Científico de COVID-19 del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid ha elaborado un documento de posicionamiento en el que analiza su posible implicación en la mayor transmisibilidad del virus, sus consecuencias en la evolución individual de la infección, así como en el posible escape a la inmunidad generada por las actuales vacunas. Preocupado por esta situación, el Comité Científico de CCOVID-19 ha tratado de revisar la información disponible sobre estas variantes y también producir opinión sobre su posible significado y su potencial futuro.
 
Este documento, estructurado en preguntas, trata de ofrecer la información más reciente disponible sobre cuestiones como la nomenclatura y definición de estas variantes, su estudio en el laboratorio, su distribución geográfica, el potencial para trasmitirse con mayor facilidad o su capacidad de causa cuadros clínicos más graves. Especialmente preocupante es el riesgo que estas variantes pudieran esquivar la protección establecida por las vacunas actualmente disponibles.
 
Entre las principales conclusiones a la que llega el documento es que las variantes que mayor atención deparan son las denominadas de preocupación o con importancia en Salud Publica, entre ellas la B.1.1.7 (británica), la P.1 (brasileña) y la B.1.351 (sudafricana), entre otras, es que no se descarta que en el futuro sea necesaria la revacunación frente a las nuevas variantes y que dicha emergencia solo podrá evitarse hoy con el aumento de la población vacunada en todos los países y la no relajación de las medidas epidemiológicas de contención. El documento concluye también que en España, en este momento, las variantes de preocupación son la B.1.1.7 (británica), P.1 (brasileña) y B.1.351 (sudafricana). La variante británica ha aumentado progresivamente desde su detección inicial en diciembre de 2020, llegando a tener cifras que en algunas CC.AA. llega a representar más del 95% de los casos. La brasileña y la sudafricana oscilan entre el 0.3% y el 4%.
 
Además, la mayor infectividad de las variantes de preocupación es consecuencia de una mayor carga vírica durante la infección y de una posible menor respuesta del sistema inmunológico. El número de individuos infectados, la situación sanitaria de cada país, las medidas epidemiológicas y las estrategias de vacunación influyen en la dispersión de las variantes,siendo esperable que en un futuro surjan nuevos aislados si no se controla la pandemia.
 
En la actualidad, la emergencia de las nuevas variantes solo podrá reducirse con el aumento de la población vacunada en todos los países y la no relajación de las medidas epidemiológicas de contención. No se descarta que en el futuro sean necesarias revacunaciones frente a las nuevas variantes, por lo que será necesario aumentar la capacidad de fabricación, distribución y administración de estas vacunas.
 
Las preguntas a las que da respuesta el documento son las siguientes:
 
¿Qué es una variante de SARS-CoV-2?
 
Una variante o linaje de SARS-CoV-2 es aquella que presenta mutaciones en su genoma que confieren modificaciones en su fenotipo, por ejemplo,antígenos diferentes, cambios en la transmisibilidad o en su virulencia.
 
¿Cómo se producen las variantes?
 
Las variantes de SARS-CoV-2 surgen de forma natural durante su replicación, y es el número de individuos infectados el mayor factor de selección de estas posibles variantes, ya que facilita la persistencia de aquellas que evaden el sistema inmunológico, tienen mayor tasa de replicación o se trasmiten mejor.
 
¿Cuáles son las herramientas diagnósticas y estrategias para etiquetar variantes?
 
En relación a los nombres que reciben las variantes, en la mayoría de las ocasiones han tomado el del país o área geográfica en las que se han descrito, a pesar de no estar recomendado. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado de los problemas geopolíticos que podrían derivarse de persistir esta forma de nombrar las variantes, por lo que insta a utilizar nombres que hagan referencia a la filogenia para que las nuevas variantes puedan correlacionarse con sus ancestros
 
A día de hoy ¿cuáles son las principales características (transmisibilidad, extensión mundial, capacidad de reinfección, resistencia a la vacuna e impacto clínico) de las nuevas variantes? 
 
Las variantes de interés (VOI) suelen detectarse de forma esporádica y en algunos países después de su descripción inicial se han asociado con un posterior aumento de casos. Muchas de las variantes de interés tienen mutaciones en los receptores de unión que son importantes en las variantes de preocupación.
 
Las variantes de importancia en salud pública o de preocupación (VOC) suelen ser más contagiosas y en general más virulentas que las VOI ya que pueden causar enfermedad más grave con aumento de las hospitalizaciones o con mayor mortalidad. Pueden reducir la eficacia de los tratamientos y pueden escapar al efecto de los anticuerpos adquiridos después de la infección natural con variantes previas o por la vacunación.
 
Por último, las variantes de gran consecuencia serían aquellas que provocarían unas manifestaciones clínicas más graves. Esta categoría está solo reconocida por el CDC e incluirá a las variantes que se asocien con una pérdida real de eficacia preventiva de las vacunas y del tratamiento con anticuerpos monoclonales. También podrían ser las variantes resistentes a los antivirales. Por el momento, ninguna de las variantes de SARS-CoV-2 descritas han sido clasificadas en esta categoría.
 
¿Cuál es la prevalencia de las distintas variantes en España en el momento actual?
La evolución de las distintas variantes en España puede ser seguida en los informes epidemiológicos periódicos facilitados por el Ministerio de Sanidad. El último informe publicado considera la británica (B.1.1.7), la sudafricana (B.1.351) y la brasileña (P.1) como variantes de preocupación (VOC) y las de Rio de Janeiro (P.2), de Nigeria (B.1.525), de California (B.1.427/B.1.429), de Nueva York (B.1.526), de Uganda (A.23.1), de la India (B.1.617), de Colombia (B.1.621) y la británica con la mutación E484K como variantes de interés (VOI)[28]Para esta últimas no existen todavía datos que permitan conocer el impacto que tendrán en España desde el punto de vista de Salud Pública.
 
¿Por qué unas variantes se extienden por el mundo mucho más que otras?
 
Las nuevas variantes pueden extenderse porque tienen una ventaja competitiva frente a las cepas originales. La más importante es una mayor infectividad, resultante de una mayor carga vírica en las mucosas respiratorias, una mayor duración de la infección, una mejor afinidad por los receptores celulares del virus en las células de las mucosas, etc.
 
¿Cuáles son los factores de selección de estas?
 
Otra ventaja competitiva es la pérdida de virulencia del SARS-CoV-2, que aumente de forma relativa las infecciones leves y asintomáticas, que son más difíciles de detectar y, por ello, facilita el contagio. Una hipótesis verosímil es que la mayor infectividad de la cepa británica (B.1.1.7) ha dificultado la extensión en el mundo de otras cepas probablemente menos
transmisibles, pero más graves como la sudafricana. No obstante, la mayor transmisibilidad de la cepa británica (sin necesidad de una mayor gravedad) se ha traducido en un aumento del número total de infecciones, incluidas las formas graves que conducen a la hospitalización y la muerte.
 
¿Qué tipo de evidencias hay que sugieran si una variante puede escapar a la protección de una vacuna?
 
Hay varios tipos de evidencias. Primero se hacen estudios in vitro con muestras de suero de personas vacunadas para analizar si la capacidad de neutralización de los anticuerpos generados por la vacuna se reduce progresivamente con las nuevas variantes del virus respecto a las cepas iniciales en las que se evaluó la vacuna.
 
¿Es posible desarrollar en poco tiempo vacunas eficaces para cada nueva variante?
 
Ante la posibilidad de la emergencia de nuevas variantes del SARS-CoV-2 menos sensibles a la protección conferida por las vacunas actualmente en uso o en vías de aprobación, se propone la producción de nuevas vacunas adaptadas a los nuevos antígenos. Incluso en el momento actual, si las variantes con menor sensibilidad a la protección de las vacunas disponibles, como podría ocurrir con las variantes sudafricana y brasileña, se extienden, probablemente sería necesario readaptar las vacunas disponibles. Incluso puede que esto fuera necesario hacerlo con regularidad, como con las vacunas frente al virus de la gripe.
 
¿Hay algún tipo de vacuna o estrategia de vacunación que pueda defendernos de la mayoría de las variantes que puedan aparecer?
 
Todos los promotores de las vacunas actuales han anunciado que están ya trabajando en nuevos desarrollos que cubran posibles nuevas variantes que eluden la respuesta inmune de las vacunas desarrolladas. Las opciones son diversas: 1) sustituir el ARN de las vacunas ARNm o el ADN de las de vectores virales, que actualmente están construidos a partir de cepas de SARSCoV-2 originales de Wuhan; 2) añadir nuevos componentes a los actuales; 3) probar dosis de refuerzo
con las vacunas actuales; y 4) rediseñar las vacunas buscando una mayor potenciación de la inmunidad celular.
 
¿Será necesario revacunarnos periódicamente frente a la COVID-19?
 
En el momento actual, si las variantes con menor sensibilidad a la protección de las vacunas disponibles, como podría ocurrir con las variantes sudafricana y brasileña, se extienden, probablemente sería necesario readaptar las vacunas disponibles. Incluso puede que esto fuera necesario hacerlo con regularidad, como con las vacunas frente al virus de la gripe.
 
¿Cuáles son las medidas que pueden tomar los individuos o las autoridades sanitarias para reducir la extensión de las nuevas variantes y aquellas que puedan ir surgiendo?
 
1.Vigilancia, realización de pruebas diagnósticas, secuenciación y detección de las variantes emergentes.
2.Asimismo, es muy importante la detección precoz y seguimiento de los pacientes contagiados por las nuevas variantes, así como de sus contactos previos y posteriores al momento del diagnóstico.
3. Aplicación de las medidas de protección individual, no farmacológicas.
4. Mantener, en los centros educativos las actuales medidas de prevención hasta que se logre poder vacunar a los estudiantes o que la transmisión comunitaria sea muy baja.
5. Para frenar la importación y propagación de nuevas variantes, el ECDC recomienda evitar los viajes innecesarios, restringir los viajes de las personas infectadas y el cumplimiento estricto de las medidas preventivas impuestas. Asimismo, pueden limitarse los viajes y recepción de viajeros de áreas de alta endemia.
6. Recomendación de acelerar lo más posible.
 
¿La vacunación universal puede reducir el riesgo de circulación de nuevas variantes?
 
Es necesario conocer y apoyar las iniciativas para la vacunación universal como el Acelerador de Acceso a las Herramientas contra la COVID-19 [42] y la alianza GAVI para la vacunación [43], que gestionan la herramienta COVAX . La posibilidad de aparición de variantes en países no vacunados es una razón más para suscribir la afirmación de que “nadie estará seguro hasta que los estemos todos."
 
Composición del Comité Científico
 
Dr. Emilio Bouza Santiago
Presidente del Comité Científico ICOMEM sobre la Covid-19.
Dr. Fernando Rodríguez Artalejo
Catedrático y Director del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Autónoma de Madrid.
Dr.Rafael Cantón Moreno
Jefe de Servicio de Microbiología. Hospital Ramón y Cajal.
Dr. Julián Ruiz Galiana
Jefe de Equipo de Medicina Interna. Hospital Ruber Internacional.
Dr. Javier Gómez Pavón
Jefe del Servicio de Geriatría. Hospital Central de la Cruz Roja.
Dr. Juan González del Castillo
Jefe de Unidad del Servicio de Urgencias. Hospital Clínico San Carlos.
Dr. Alberto García Lledó
Jefe de Servicio de Cardiología. Hospital Universitario Príncipe de Asturias.
Dra. Pilar Lucas Ramos
Ex-Jefa de Sección del Servicio de Neumología. Hospital General Universitario Gregorio Marañón.
Dra. Sandra García Botella
Facultativo especialista área del Servicio de Cirugía general y Aparato Digestivo.Sección Hepato-bilio- pancreática (HBP). Hospital Clínico San Carlos.
Dr. José María Molero García
Medicina de Familia y Comunitaria. Miembro del Grupo de Trabajo-semFYC en Enfermedades Infecciosas.
Dra. María Cruz Martín Delgado.
Jefa del Servicio Medicina Intensiva Hospital Universitario Torrejón.
Dra. Teresa Hernandez San Pelayo.
Jefa de Servicio de Pediatría. Hospital Infantil Gregorio Marañón
Dr. Santiago Moreno Guillén.
Jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas. Hospital Universitario Ramón y Cajal
Autores Comité Científico sobre COVID-19 del ICOMEM* con colaboraciones puntuales**
 
Composición del Comité Científico
Colaboradores puntuales en el presente documento:
 
Ruiz-Galiana J - Servicio de Medicina Interna. Hospital Ruber Internacional. Madrid
Cantón Moreno R - Servicio de Microbiología. Hospital Ramón y Cajal e Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS). Red Española de Investigación en Patología Infecciosa (REIPI). Madrid.
De Lucas Ramos P. - Emérita. Servicio de Neumología. Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Universidad Complutense. Madrid
García-Botella A. - Servicio de Cirugía General. Hospital Clínico Universitario de San Carlos. Universidad Complutense. Madrid.
García-Lledó A. - Servicio de Cardiología. Hospital Príncipe de Asturias. Universidad de Alcalá de Henares. Madrid.
Gómez-Pavón J. - Servicio de Geriatría. Hospital Central de la Cruz-Roja. Universidad Alfonso X el Sabio. Madrid.
González del Castillo J. - Servicio de Urgencias. Hospital Clínico Universitario de San Carlos. Universidad Complutense. Madrid.
Hernández-Sampelayo T. - Servicio de Pediatría y ACES. Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Universidad Complutense. Madrid.
Martín-Delgado MC. - Servicio de Medicina Intensiva. Hospital Universitario de Torrejón. Universidad Francisco de Vitoria. Madrid.
Martín Sanchez FJ. - Servicio de Geriatría. Hospital Clínico Universitario de San Carlos. Universidad Complutense. Madrid.
Martínez-Sellés M. - Servicio de Cardiología. Hospital General Universitario Gregorio Marañón,Universidad Europea. Madrid.
Molero García JM. - Medicina de Familia. Enfermedades Infecciosas. Madrid.
Moreno Guillén S. - Servicio de E. Infecciosas. Hospital Ramón y Cajal. Universidad de Alcalá de Henares. Madrid.
Rodríguez-Artalejo F. - Departamento de Salud Pública. Universidad Autónoma. Madrid.
Bouza E. Emérito asistencial, Comunidad de Madrid. Servicio de Microbiología Clínica y E. Infecciosasdel Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Universidad Complutense. CIBERES. Ciber de Enfermedades Respiratorias. Madrid.