Sobre la baja médica a los padres para cuidar de los escolares que se encuentren en cuarentena en su condición de contacto con algún positivo en su aula

10 sep 2020
Sobre la baja médica a los padres para cuidar de los escolares que se encuentren en cuarentena en su condición de contacto con algún positivo en su aula

Sin positividad virológica, nunca se tratará de una baja médica. Dicha circunstancia deberá articularse y gestionarse a través de un circuito sociolaboral diferente al médico.

Seis meses después del cierre de los colegios en España, comienza el curso académico 2020/21. Sin embargo, en la vuelta a las aulas ha imperado la incertidumbre. A la inquietud sobre el aumento de los contagios en España y la falta de un protocolo nacional de prevención de riesgos para profesores y alumnos se unía la preocupación de las familias en las que ambos padres trabajan fuera de casa sobre la forma de proceder en el caso de que su hijo dé positivo, de que su hijo se encuentre en cuarentena en su condición de contacto con algún positivo o de que el centro cierre por un aumento de los contagios.
 
Basándose en el posicionamiento lanzado previamente por otros Colegios de Médicos como el de Bizkaia o el de Valladolid, la Junta Directiva del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) quiere trasladar sus consideraciones en los casos en los que los padres se planteen solicitar a sus médicos de cabecera la baja médica o incapacidad temporal (IT) para cuidar del menor que tenga que permanecer en cuarentena domiciliaria porque se produzca algún positivo en su grupo mientras se le realizan las correspondientes pruebas PCR para comprobar si se ha producido contagio o no:
 
  1. La IT es una prescripción derivada de un acto médico que se inicia por enfermedad común, accidente fuera del ámbito de trabajo o dentro de él, por enfermedad profesional, o en caso de aislamiento preventivo por contacto directo con un caso positivo de COVID-19.
  2. La IT se concede con un criterio clínico. No puede convertirse en un cajón de sastre para solucionar cuestiones sociales y saturar a una Atención Primaria ya casi desbordada. Utilizarla de tal modo devalúa y desvirtúa la verdadera razón de la baja médica. La necesidad de cuidar a un hijo debería atenderse con otro tipo de prestación, por ejemplo, la ya regulada en el RD 1148/2011, para cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave.
  3. Si algún alumno da positivo, las personas que conviven con él estarán obligadas a llevar a cabo el protocolo determinado para estos casos por ser sus contactos directos. Si somos personas trabajadoras deberemos, además, informar a nuestra empresa y presentar la baja que nuestra médica o médico de Familia nos habrá prescrito.
  4. Sin positividad virológica, nunca se tratará de una baja médica. Dicha circunstancia deberá articularse y gestionarse a través de un circuito sociolaboral diferente al médico.
 

Junta Directiva del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid