COVID-19: El ICOMEM traslada sus recomendaciones sobre decisiones de triaje

05 ago 2020
COVID-19: El ICOMEM traslada sus recomendaciones sobre decisiones de triaje

La Junta Directiva y la Comisión de Deontología de la máxima institución de representación de los médicos de Madrid han redactado el documento Aspectos deontológicos de las decisiones de triaje durante la pandemia de la COVID-19.

Durante los meses de marzo y abril de 2020 muchos médicos tuvieron que hacer frente a un reto sin precedentes para el que no estaban preparados ni técnica ni psicológicamente: establecer prioridades en la asistencia y determinar qué recursos dedicaban a cada enfermo que ingresaba con síntomas de COVID-19, una patología infecto-contagiosa nueva y de la que se desconocían muchas de sus características. Estas decisiones de triaje, habituales en la práctica habitual de la medicina, contaron con la excepcionalidad de tomarse en el contexto de desequilibrio extremo entre las necesidades de atención sanitaria, que experimentaban un aumento exponencial, y la precariedad en la disponibilidad de recursos.
 
Aún así, el profesional sanitario ha cumplido con su obligación profesional y su deber de cuidado. “Las decisiones de triaje adoptadas en cada caso han estado basadas en criterios clínicos que han quedado registrados y razonados en la historia clínica”, explica la Dra. Belén Padilla, vicepresidenta del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM). Precisamente, la historia clínica es el principal instrumento de comunicación entre los profesionales y un elemento imprescindible en la toma de decisiones en situaciones conflictivas y de urgencia. La doctora Padilla continúa: “En un contexto de desequilibrio extremo entre demanda y disponibilidad de recursos, organizar el triaje de forma racional no es una opción, sino una obligación ética”.
 
En línea con esta responsabilidad de organizar el triaje de forma racional ante la posibilidad de que se vuelva a repetir un escenario similar al vivido en Madrid durante los meses de marzo y abril de 2020, la Junta Directiva del ICOMEM y la Comisión de Deontología de la máxima institución de representación de los médicos madrileños han redactado el documento Aspectos deontológicos de las decisiones de triaje durante la pandemia de la COVID-19, donde se recogen reflexiones y recomendaciones sobre estas decisiones. 
 
Conclusiones del documento Aspectos deontológicos de las decisiones de triaje
 
El documento subraya que las decisiones de triaje que se han tenido que tomar durante la pandemia de la COVID-19 han sido consecuencia de un grave desequilibrio entre las necesidades de atención sanitaria, incluido el Soporte Vital Avanzado, y los recursos disponibles. Se resalta que esta escasez haya motivado decisiones que han sido tremendamente gravosas moral y psicológicamente para la mayoría de los médicos. Algunas de las conclusiones que recoge el citado documento son:

  • El médico debe procurar dar la mejor atención posible (en función de los medios disponibles) a los enfermos. El objetivo de su profesión no cambia, sí lo hacen los recursos, y el médico tiene que adaptar el deber de cuidado a los recursos disponibles.
  • Una priorización racional de recursos debe basarse en criterios clínicos y de justicia distributiva. Se trataría de beneficiar al mayor número posible de pacientes y para ello hay que considerar la situación clínica de todos los enfermos implicados en las decisiones de triaje.
  • El Código de Deontología señala que el médico tiene la obligación de trabajar durante una pandemia, que debe hacerlo optimizando los recursos de los que dispone (por tanto, realizando triaje si no existe otra opción), que en dicha optimización de recursos no se puede realizar un trato discriminatorio a los enfermos y que existe la obligación deontológica de denunciar la falta de recursos.
  • La no indicación de ingreso en UCI o de traslado al hospital no debe implicar de ninguna manera el abandono del paciente y la negativa a proporcionarle otras medidas terapéuticas alternativas y tratamientos de confort, cuando estén indicados.
  • Es imprescindible que el sistema sanitario esté preparado para afrontar un escenario similar al vivido durante la fase álgida de la pandemia. Esto incluye la organización de posibles decisiones de triaje. Para ello se debe contar con recomendaciones y protocolos diseñados por las autoridades sanitarias, que después deberán ser aplicados en cada centro y nivel sanitario por equipos multidisciplinares (con la participación de los Comités de Ética para la Asistencia Sanitaria). Todo ello redundará positivamente en el conjunto del sistema sanitario y en los profesionales implicados en las decisiones de triaje.
  • Las decisiones de triaje han sido tremendamente gravosas moral y psicológicamente para muchos médicos. Por ello, es aconsejable que los profesionales implicados en las decisiones de triaje cuenten con apoyo emocional y psicológico.
Accede al documento: Aspectos deontológicos de las decisiones de triaje durante la pandemia de la COVID-19