Es necesaria una formación específica para tratar el dolor, primer motivo de consulta médica

17 oct 2019
Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR), el Prof. Julián Álvarez Escudero,Dr. Juan Carlos de la Pinta García, del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz,,preside

El Colegio de Médicos de Madrid se suma a la reivindicación de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR) en el acto conmemorativo del Día Mundial contra el Dolor

El dolor no es solo el motivo más frecuente por el que los ciudadanos acuden al médico, sino que, además, es un factor clave para aumentar la vulnerabilidad de quien lo padece. De ahí que la conmemoración del ‘Día Mundial contra el Dolor’, que tiene lugar el 17 de octubre, ponga el foco en los colectivos más vulnerables. 

El presidente del Colegio de Médicos (ICOMEM), el Dr. Miguel Ángel Sánchez Chillón, ha asistido a la presentación de este acto que ha tenido lugar en la sede colegial, y ha recordado que el médico, tiene como objetivo primordial combatir el dolor. Para ello, aclara, “debemos reclamar una formación más específica en una patología que es el primer motivo de consulta médica. Es primordial conocer, entender, evaluar y tratar el dolor”.  

En este contexto, según resalta el presidente de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR), el Prof. Julián Álvarez Escudero, “la celebración de este Día tiene socialmente mucha importancia, porque sensibiliza y pone el foco sobre la patología crónica posiblemente más abandonada por el Sistema Nacional de Salud”; sin duda, añade el catedrático de Anestesiología y decano de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Santiago de Compostela, “estamos ante la patología más frecuente y a la que menos atención se le presenta”. 

El dolor de los más vulnerables

Además, como asegura el máximo representante de la SEDAR, “el dolor es preocupante en todos los seres humanos, pero si no dispones de un entorno social adecuado su impacto es demoledor, porque cursa con indefensión”; a su juicio, “con un control no eficaz de dolor aumenta la vulnerabilidad, sin ninguna duda”.
 
Como indica el Dr. Juan Carlos de la Pinta García, del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y presidente de la Sociedad Madrileña del Dolor, “los ancianos y los niños son dos de los colectivos que frecuentemente están infratratados en su dolor, bien sea agudo o crónico”. También hay déficits en la atención del dolor en los pacientes con minusvalías psíquicas o la población inmigrante, “con los que puede existir barreras idiomáticas que dificultan el adecuado tratamiento”, subraya este experto.
 
Las mujeres también representan, en comparación con los hombres, un colectivo especialmente vulnerable al dolor, con el agravante de asumirse socialmente algunos errores. “A menudo existen estereotipos que entienden que los hombres son estoicos, mientras que las mujeres son sensibles e histéricas”, asegura la Prof. María Teresa Ruiz Cantero, Catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Alicante. Tal y como detalla, “el dolor es considerado tanto por profesionales como por pacientes como un problema de valor menor a otros síntomas y, quizás por ello, una variedad de problemas que causan dolor en las mujeres acaban por etiquetarse como inexplicables”.

 

Cambio de tendencias

Desde la SEDAR, se apuntan 4 retos fundamentales a superar en relación con el abordaje del dolor. Como enumera su presidente, “hay que aumentar la sensibilización de las autoridades sanitarias, mejorar la formación de los anestesiólogos, fomentar la investigación en este ámbito y mejorar el modelo organizativo, de forma que se lidere un gran plan nacional que aborde esta patología”. Y es que, según defiende el Prof. Julián Álvarez Escudero, “hay que poner de una vez al paciente con dolor crónico en el centro del sistema, se debe tener muy en cuenta a los profesionales que abordan el dolor, y es necesario y urgente el desarrollo de un plan nacional para el tratamiento eficaz de este problema de salud”.

 

Estas medidas se antojan aún más necesarias si se tiene en cuenta un importante cambio de tendencia. “Debido al envejecimiento de la población, la incidencia de dolor crónico y de las limitaciones que provoca en la vida diaria va en aumento”, asegura el Dr. Antonio Montes Pérez, de la Unidad del Dolor y CMA en el Hospital del Mar (Barcelona), quien subraya que “estamos ante el desafío de atender correctamente a una población cada vez más envejecida que precisa más recursos para el tratamiento del dolor”. 

 

Por ello, según aconseja el Dr. Montes, “es preciso dedicar más recursos para evitar los cuadros de cronificación del dolor”; a modo de ejemplos prácticos, este experto señala problemas frecuentes tales como lumbalgias agudas que se transforman en crónicas o la perpetuación en el tiempo de dolores que aparecen tras cirugía de prótesis de rodilla o cadera, cirugía de columna o, incluso, tras cirugías menos importantes (como la herniorrafia inguinal). En este sentido, aclara el vicepresidente de la Sección de Dolor de la SEDAR, “es más eficiente dedicar recursos a evitar la cronificación que dedicarlos al tratamiento del dolor crónico, ya que en este caso su enfoque va a ser mucho más paliativo”; a su juicio, “es importante concienciar a las administraciones sobre la importancia de dedicar recursos a la investigación del dolor y dedicar recursos al diagnóstico adecuado y al tratamiento del dolor”.

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