“Lo que se aprende en el terreno profesional cuando vivimos en otro país puede hacernos mejores médicos cuando volvemos a España”

11 Mar 2018
“Lo que se aprende en el terreno profesional cuando vivimos en otro país puede hacernos mejores médicos cuando volvemos a España”

La conferencia “¿Cómo trabajar en Alemania?” será impartida por la Dra. Myriam Palacio Alegre, especialista en Medicina de Familia y Comunitaria y médico residente de Ginecología y Obstetricia en el Klinikum Landkreis Erding, hospital de docencia académica de la Technische Universität Munich (TUM), el día 2 de abril a las 17:00 horas.

-¿Cuáles fueron los motivos para salir de España y trabajar en el extranjero?
 
La carrera profesional como médico requiere un estudio y formación continua de por vida. En mi caso, no soy gran amante de pasar numerosas horas de lectura sobre mi escritorio, más que por mera obligación, pero sin embargo, disfruto mucho aprendiendo en la práctica clínica habitual. 
 
Qué mejor manera para seguir formándome que iniciar una segunda especialidad, que calma mis ansias de saber más, y cubre la necesidad que sentí en los últimos años como especialista, de centrarme en un ámbito concreto, dentro de mis conocimientos como médico de familia. Ahí es cuando elegí el amplio campo de la Ginecología y Obstetricia, que siempre me gustó especialmente. 
 
Esta fue la razón principal de emprender esta aventura, en un contexto de precariedad laboral tras terminar la residencia de Medicina de Familia, con cientos de sustituciones en centros de salud y contratos temporales en Urgencias hospitalarias. Salir de la zona de confort y dejar lejos a mi familia, con la incondicional compañía de mi pareja, nos brindó a ambos un desarrollo profesional, una satisfacción personal, la oportunidad de ser ginecóloga pronto, y paralelamente realizar una tesis doctoral. Las oportunidades de formación en Múnich son excelentes, sin volver a pasar por el aro del examen MIR y con facilidades fabulosas para hacer el doctorado gratis, en comparación a los costes y duración en España.  
 
-¿Qué cosas destacarías como positivas de tu experiencia laboral en el extranjero?
 
Volver a tener una estabilidad laboral, principalmente. Además, en Alemania se busca trabajo de médico residente entregando adecuadamente un currículum, con una buena carta de presentación redactada por uno mismo, y explicando bien las razones por las que se quiere hacer esa especialidad. Es difícil por ello, aterrizar en una especialidad no prioritaria. Es también un buen incentivo que los sueldos sean significativamente más altos. El salario de un residente en Alemania es equiparable al de un adjunto en España.
 
-¿Y negativas?
 
Hay que saber demostrar lo que uno vale en el terreno profesional, bajo una apariencia de falsa inferioridad, al no desenvolverte en un idioma nativo. El proceso de selección no siempre es fácil, o simplemente ni se obtiene respuesta a los primeros envíos de currículum. 
 
De primeras, ningún jefe de servicio suele querer en su plantilla a un residente sin experiencia en ese campo (las ofertas de trabajo como médico residente no suelen hacer distinción entre la necesidad de un R1 o un R5), y mucho menos con un dominio del idioma inferior al de un nativo. 
 
El idioma es la gran barrera para el médico español. Difícilmente perdemos el acento, si no se tienen conocimientos de alemán desde la infancia como bilingüe. Los inicios en Alemania son duros, hay que saber digerir mucha frustración, pero con insistencia se consigue el objetivo.
 
-¿Lo recomendarías?
 
Sí, siempre que se domine el idioma, para todo aquel que quiera afrontar nuevos retos y experiencias interculturales, una mejora laboral y sobre todo para quien esté dispuesto a salir de la zona de confort. No sólo se gana en el terreno profesional, las ganancias en lo personal y las ventajas que se captan de otros sistemas sanitarios, pueden hacernos mejores médicos en España cuando volvamos.
 
·-¿Recomendarías el país en el que tú has estado? ¿Otro?
 
Sí, para experimentar otras formas de organización médica, en un ambiente más jerárquico, si cabe, que en España. Hay que adaptarse a un carácter en lo laboral muy distinto y más autoritario que en el que estamos acostumbrados. Luego con las amistades, no hay grandes diferencias, grandes amigos donde los haya, pero separan mucho más que nosotros la vida laboral de la personal. En mi estancia he de agradecer a las pacientes alemanas, su confianza y paciencia por los malentendidos que puede generar el idioma, así como destacar lo apreciados que somos los españoles como país. Siempre encuentro una sonrisa en ellas al contestar sobre mi procedencia. Recomendaría cualquier otro país del que ya se domine el idioma, por ello predominan los de habla inglesa, tanto Reino Unido, como Irlanda, Australia y EEUU a los más viajeros. La barrera lingüística es el problema fundamental a la hora de decidir trabajar en el extranjero.
 
-¿Te costó mucho encontrar toda la información de los requisitos y papeles que necesitabas antes de irte?
 
Mucho. Todo está en internet, pero hacen falta muchos matices que propongo en mi charla para conseguir el éxito. Si no hubiera dispuesto de la ayuda de mis amigos del Erasmus, para traducir formularios, redactar escritos, incluso para las primeras viviendas, hubiera sido imposible. 
 
La burocracia en Alemania es un duro bache en todos los ámbitos, complicada y rebuscada, y lo dicen los propios alemanes. No sólo es así para la convalidación de títulos, sino para la búsqueda de vivienda, para empadronarse, para las decenas de seguros que ofertan o deben de hacerse, para el cambio de matrícula del coche, y para un sinfín de tareas que hay que sufrir los primeros meses.
 
-¿Qué pueden aportar las charlas sobre Cómo trabajar en el extranjero? 
 
Agilizar el proceso inicial de convalidación, del que nadie cercano me pudo ayudar. Escuchar de primera mano la experiencia de alguien que vive en ese país. Sentirse arropado por toda la gente que tiene las mismas inquietudes o ganas de irse al extranjero en el coloquio final, es un buen empujoncito para tomar la decisión de salir del nido. Además este año he completado y mejorado mucho la información que ya ofrecí el año pasado en la charla, por ser mi estancia ahora más larga, y estoy muy agradecida de que la Dra. Alina Ortega haya vuelto a contar conmigo en un proyecto fabuloso para compartir nuestras experiencias y ayudar a gente que está en la situación en que nosotros estábamos hace tan solo un par de años.